Una web hecha con WordPress usa piezas que se actualizan a menudo: el propio WordPress, la plantilla y los plugins. Las actualizaciones corrigen fallos y agujeros de seguridad, así que dejarlas pasar meses es la forma más habitual de acabar con una web lenta, rota o hackeada.
El mantenimiento se paga una vez al año, aparte de la renovación de hosting y dominio. Es opcional: si prefieres ocuparte tú, te dejamos la web lista para hacerlo.
Si tu web no la hicimos nosotros
También podemos mantener webs de WordPress hechas por otros, por ejemplo las del Kit Digital que se quedaron sin soporte. Antes revisamos el estado en que está y te decimos por escrito si necesita un arreglo previo y cuánto costaría.